Un viaje interior, personal e intimo que empieza frente a los fogones y pasando por el objetivo de la cámara, acaba en una ilustración gráfica. Un proyecto que quiere responder a la pregunta de si se puede hacer, a nivel creativo, algo más con la comida que elaborar platos y darles un sentido referido al sabor y el olor, que al fin y al cabo sólo tiene una conexión con lo nutritivo. Este viaje nos lleva a buscar la forma de expresarnos con productos, que juntos formarían conocidas recetas, pero que aquí sólo quieren ser un vehículo creativo, no comestible, objetos de diseño, recursos gráficos. El recurrido personal que va del Chef al Food Designer.

Un proyecto encadenado que suma 30% Estilismo Alessandro Campo | 30% Fotografía Adolfo López | 30% Diseño gráfico Fran Sabater10% Expectación